Published: December 8, 2008
La historia de Varg Vikernes, desde la creación de Burzum y el auge del black metal noruego hasta las iglesias quemadas, el asesinato de Euronymous y su condena en prisión.
El black metal no es sólo un estilo de música. Es algo más, bastante más. Tanto es así que podría decirse que su faceta estrictamente musical es la menos importante de todas. El black metal es una corriente de pensamiento anticristiana, satánica y esencialmente pagana. Es una actitud ante la existencia, una forma simbólica de vida. Y para hablar de black metal es ineludible referirse a Varg Vikernes.
Este personaje nació en Bergen, Noruega, el 11 de febrero de 1973. Su nombre real era Kristian Vikernes, pero lo cambió por Varg, que significa “lobo” en noruego. Entre 1988 y 1989 fundó un proyecto en solitario llamado Kalashnikov, en honor al rifle de asalto AK-47. En 1989 dejó esta banda y se unió a Old Funeral, pero su paso por el grupo fue breve.

En 1991 retomó su proyecto personal y lo rebautizó como Burzum, una palabra de la lengua negra de Tolkien que significa “oscuridad”. Vikernes era un ferviente lector del autor. Según su visión, el concepto detrás de Burzum era que “el mundo necesita oscuridad, porque el exceso de luz no nos ilumina ni nos abriga; nos ciega y nos consume.”
Con Burzum se abrió camino en el underground del black metal, convirtiéndose rápidamente en uno de los mayores exponentes del género. En apenas un año grabó suficiente material para más de tres discos, tocando él mismo todos los instrumentos. Su música era directa, cruda, con una voz desgarradora y un sonido deliberadamente pobre en producción, lo que no impidió que ganara notoriedad.
El black metal noruego y Euronymous
Aunque el black metal tiene raíces en Venom, Hellhammer, Celtic Frost y Bathory a principios de los ochenta, fue en Noruega, a finales de esa década y comienzos de los noventa, donde adquirió toda su dimensión ideológica y cultural. Allí, Burzum y Vikernes se convirtieron en piezas clave, junto con Euronymous de Mayhem.

Euronymous era guitarrista de Mayhem, dueño de la tienda Helvete y de la disquera Deathlike Silence Productions, que lanzó discos de Enslaved, Abruptum, Mayhem y también Burzum. A inicios de los 90, Varg y Euronymous eran buenos amigos y compartían una visión anticristiana y pagana del mundo.
Inner Circle y las iglesias quemadas
El fenómeno conocido como Inner Circle fue algo más que una comunidad de músicos. Era una especie de secta con el objetivo de erradicar el cristianismo en Noruega y rescatar las tradiciones paganas anteriores a la conversión protestante de los siglos XVI y XVII.
Entre sus acciones estuvieron la quema de varias iglesias históricas. Vikernes participó en algunos de estos actos, llegando incluso a usar la imagen de una iglesia incendiada como portada del EP Aske. Estos hechos, junto con rumores de asesinatos, atrajeron la atención de la policía y colocaron al Inner Circle en el ojo del huracán.
El asesinato de Euronymous
En 1993, la relación entre Vikernes y Euronymous comenzó a deteriorarse. La egolatría de uno y los delirios del otro llevaron a un punto de no retorno. El 10 de agosto de ese año, Varg acudió al apartamento de Euronymous con un cuchillo. Lo apuñaló 23 veces, causándole la muerte.

En entrevistas posteriores, Varg afirmó que no planeaba matarlo, sino enfrentarlo. Según su versión, Euronymous, drogado y alterado, intentó huir y buscar un arma. Al no conseguirlo, la discusión se volvió violenta y terminó en tragedia. Sea como fuere, la investigación determinó su culpabilidad gracias a la gran cantidad de pruebas en la escena.
En 1994, Vikernes fue condenado a 21 años de prisión, la pena más alta contemplada en la justicia noruega, tanto por el asesinato como por los incendios. Durante el juicio alegó defensa propia, asegurando que Euronymous quería matarlo, pero el tribunal no lo aceptó.

Años en prisión
En la cárcel, Vikernes profundizó en sus ideas racistas y paganas, derivando hacia tendencias neonazis. También grabó música de corte ambiental con los limitados recursos disponibles. Su figura, lejos de apagarse, se transformó en un mito oscuro que generaba fascinación y rechazo por igual.
A finales de la década de 2000, se rumoraba que Varg tenía encuentros con representantes de sellos discográficos y que planeaba regresar a la música tras cumplir condena. Según las leyes noruegas, su salida de prisión podría producirse entre 2008 y 2009, aunque un intento fallido de fuga retrasó esa posibilidad.
Culpable o inocente, bueno o malo, cada uno puede juzgarlo a su manera. Lo cierto es que, para muchos, Varg Vikernes se convirtió en una celebridad dentro del black metal, admirado por unos y odiado por otros, seguido día a día por quienes lo consideran un referente de esa oscuridad que quiso imponer como forma de vida.