Published: April 11, 2009
Opeth: La porcelana metálica
3 de abril de 2009, BsAs, Argentina.
Por Diego M. Atienza -Fotos Ariel Garcia
Luego de ver In Flames en The End acompañado de un sonido pésimo, el establecimiento fue ganándose muy mala fama. Justificada o no esa reputación, había temor por la calidad del sonido, ver a Opeth, una de las bandas mas exquisitas del metal con un sonido paupérrimo, era algo que iba a decepcionar excesivamente a los fans, acostumbrados a la calidad de su material.
Enfrentémoslo, un seguidor de Opeth es mucho más exigente que uno de Darkthrone, (aunque me gusten ambas bandas).
La expectativa era alta, los bolsillos estaban vacíos ya que la entrada costaba $130 (algo así como US$38) el último soporte concluyó a las veintiún horas, Opeth salió a escena a las veintidós horas.
Entre las bandas que nos han visitado, se podría decir que Opeth es una de las pocas que mantiene su vigencia y su calidad, después de nueve discos. Estaban saliendo a escena Mikael Åkerfeldt, Fredrik Åkesson,Martín Méndez,Martin "Axe" Axenrot,Per Wiberg,ante un The End repleto de fans, quienes hasta hace poco tiempo no imaginaban poder ver(más que nada escuchar) a estos seres sobrenaturales en nuestras tierras.
El show empezó, el sonido era correcto, la temperatura era insoportable, la hora de espera dejó al público empapado en transpiración, no corría absolutamente nada de aire, pero todo valió la pena. Los temas que se sucedieron fueron: Heir Apparent(track dos de “Watershed”), Ghost of Perdition (track uno de “Ghost Reveries”) Godhead's Lament(track dos de “Orchid” ) Credence(track siete de “My Arms, Your Hearse” ), Hessian Peel (track seis de “Watershed”) The Leper Affinity(track uno de “Blackwater Park”) Closure (track cuatro de “Damnation” ). The Night and the Silent Water (track dos de “Morning Grise” ) The Lotus Eater(Track tres de “Watershed” )Deliverance(track dos de “Deliverance” ). También, entre tema y tema tocaron fragmentos de “Harvest”, "You´ve Got To Hide Your Love Away" de los Beatles, "Smoke on the Water" y "Soldier of Fortune” de Deep Purple.
Como es costumbre, hubo mucha energía en la audiencia, coreaban algunos temas, en ciertos casos siguiendo las letras, en otros solamente los ritmos, en ocasiones era algo fastidioso ya que tapaba la música, que precisa, a veces, del silencio que puede aportar un show en un teatro, especialmente en los climas lentos, suaves y acústicos.
Ocasionalmente cambie de posición para probar suerte con el sonido, este seguía impecable, leí algunos comentarios tildando al sonido como “bola de ruido”,¿ A qué recital fueron muchachos?. Quizás, en determinados lugares la acústica no era la mejor, pero se me dificultó comprobarlo.
Escénicamente no fue lo esperable en un show de heavy metal, los movimientos eran muy escasos, Mikael poseía en su repertorio cuatro o cinco movimientos que repetía continuamente, aunque la ejecución de los instrumentos fue perfecta, sin dejar de mencionar las vocalizaciones que no flaquearon. En vivo no se puede mentir, se toca bien o no, Opeth cumplió con creces.
Desperfectos que nunca faltan: la guitarra de Fredrik Åkesson(conocido ya por habernos visitado con Arch Enemy) falló en dos ocasiones. Fue sorprendente que Mikael decida reanudar nuevamente el tema: “Cuando sucede esto empezamos de nuevo”, dijo. El show siguió con la misma grandeza, sin decaer, Opeth repite el tema por un desperfecto sin que se les mueva un pelo, sin perder el profesionalismo, sin dejar que se nos ocurra alguna queja.
Raramente, una radio se filtró por uno de los amplificadores, Mikael bromeó al respecto: “Es parte del show”.
Para el recuerdo: hubo cánticos dedicados a Martin Mendez, único miembro uruguayo que quedó en la formación, con la salida de Martin Lopez. “¡¡ Uruguay!! ¡¡Uruguay!!”, gritaba la muchachada, mientras los padres y la abuela de Mendez observaban el show. Martin dedicó unas palabras en castellano :“Es un orgullo tocar acá, gracias por el aguante, gracias por venir a ustedes, a mi familia y amigos”.
En fin, para muchos debe haber sido uno de esos shows que no se borrarán, al menos por mucho tiempo. A pesar del fiasco de los muy esperados In Flames, la agrupación liderada por Mikael Åkerfeldt, paso por Buenos aires y nos demostró que no todas las bandas se cubren bajo la ilusión del video clip o del dvd oficial, nos enseñó que ellos si son lo que vimos en la pantalla, fabulosos músicos, que no nos defraudaron en ningún momento










