Published: May 23, 2007
En mis años de experiencia cubriendo conciertos como prensa independiente, he presenciado innumerables espectáculos en diversas ciudades. Sin embargo, pocas veces he experimentado un viaje tan instantáneo al pasado como el que viví en Lima en 2007, cuando la banda tributo Led Zepagain subió al escenario. Fue como si los calendarios se levantaran del suelo y volvieran a colgarse en la pared, devolviéndonos a la gloriosa década de los 70.
Led Zepagain, una banda que rinde homenaje a los mejores momentos de Led Zeppelin, llegó a Lima con un espectáculo que recreó con asombrosa fidelidad la música y la magia visual de los íconos del rock. Desde el primer acorde, quedé sorprendido por la precisión con la que interpretaron cada tema, tanto en lo musical como en lo escénico.
La banda, compuesta por Swan Montgomery como "Robert Plant", Steve Zukowsky en el papel de "Jimmy Page", Jim Wootten como "John Paul Jones" y Jim Kersey como "John 'Bonzo' Bonham", logró capturar la esencia de Led Zeppelin con una autenticidad que dejó a todos los presentes maravillados.
El público, que abarcaba todas las edades, incluía tanto a jóvenes como a veteranos que claramente habían vivido la época dorada de Zeppelin en los 70. Durante el concierto, los asistentes fueron transportados en el tiempo con clásicos como "Immigrant Song", "Communication Breakdown", "All My Love", "Whole Lotta Love", "Black Dog", "Rock and Roll", y la inmortal "Stairway to Heaven", entre muchos otros.
El concierto transcurrió sin inconvenientes y dejó en todos una sensación de profunda satisfacción. Aunque Led Zeppelin nunca logró presentarse en Lima, Led Zepagain hizo posible que cuatro músicos lograran traer ese espíritu Zeppelin a la capital peruana. Fue una noche mágica que nos recordó lo grandes que fueron y cómo su legado sigue siendo eterno.